La limpieza de la piedra porosa de la piscina es una de las tareas imprescindibles a la hora de realizar su mantenimiento. Habitualmente, la piedra porosa se utiliza para coronar la piscina, es decir, para el bordillo.
Por tanto, se trata de una zona delicada y muy propensa a acumular suciedad, y que si se descuida puede acabar perjudicando a la apariencia del entorno. Por eso, para ayudarte con el mantenimiento de tu piscina, queremos ofrecerte una serie de recomendaciones y trucos, para que abordes la limpieza de la piedra porosa de tu piscina sin complicaciones.
Recomendaciones para la limpieza de la piedra porosa de la piscina
Las superficies de piedra porosa suelen recoger y acumular mucha suciedad, en especial durante los meses más húmedos. De hecho, el moho es uno de los desencadenantes si no se limpia a tiempo.
Por ello, a la hora de abordar el proceso de limpieza de la piscina, es necesario hacer un hueco para realizar esta labor, y asegurarte de que utilizas medidas para erradicar la suciedad y el mal aspecto, así como prevenir la aparición de hongos, pero sin dañar la piedra. Entre dichas medidas destacamos las siguientes:
Evitar el uso de productos abrasivos
Se debe evitar realizar la limpieza de la piedra porosa de la piscina con productos químicos si no conoce su composición. Si estos elementos son muy alcalinos o abrasivos, pueden llegar a desprender las caras superiores de la piedra, quitarle el brillo o, incluso, dañarla hasta tal punto que sea incómodo pisarla o sentarse sobre ella.
Debes evitar productos como el amoníaco y la lejía, ya que ambos pueden darle un aspecto descolorido y desgastado a la piedra porosa de la piscina. En cualquier caso, lo más recomendable es que, previamente a la limpieza, hagas una prueba en una pequeña zona, para comprobar los efectos que ejerza el producto sobre la piedra.
Frotar en círculos
Si se utiliza un cepillo para limpiar la piedra porosa de la piscina, es conveniente que este no tenga las cerdas abrasivas, y es más adecuado aplicar movimientos circulares, con el fin de evitar rasgar el material y dañarlo.
Emplear jabón suave
La mejor elección de producto de limpieza para esta tarea es un jabón suave. Por ejemplo, puedes hacer uso de un poco de detergente natural o del jabón que utilices para el lavavajillas, ya que no perjudican la apariencia de esta clase de superficies.
Utilizar agua a presión
Una gran opción, para conseguir limpiar con éxito la piedra prosa de la piscina, es hacer uso de una hidrolimpiadora, que utiliza el agua a presión para eliminar la suciedad de las zonas más complicadas, como es el caso de este material.
Eso si, has de tener cuidado de no acercar demasiado la boquilla a la superficie de la piedra, con el fin de no dañar la superficie por demasiada presión.